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Cómo florece una planta de cannabis

La floración de las plantas de cannabis con éxito es uno de los aspectos más difíciles del cultivo de cannabis. En esta delicada etapa, las plantas requieren un cuidado y una atención meticulosos si lo que se quiere es conseguir cosechas que valgan la pena, y más que nunca, la clave reside en encontrar el equilibrio adecuado, ya que los errores pueden ser mucho más difíciles de corregir.

¿Qué hace florecer a la planta de cannabis?

Floración interior puede activarse mediante la regulación de las horas de luz

Por lo general, el cannabis es una planta de día corto, lo que significa que comienza a florecer cuando se reducen, perceptiblemente, las horas de luz diurna en un entorno natural al aire libre, esto ocurre con el cambio de estación de verano a otoño. Normalmente, las plantas comienzan a florecer un mes antes del equinoccio de otoño, y suelen estar listas para la cosecha a finales de octubre (en el hemisferio norte), aunque algunas variedades de larga floración pueden necesitar hasta finales de noviembre, o incluso principios de diciembre, si el clima es lo suficientemente cálido para permitirlo.

La afirmación anterior es válida para la mayoría de las variedades comerciales de cannabis, ya que dichas variedades tienden a contener una proporción importante de genética “índica”, es decir descienden de plantas autóctonas de las zonas montañosas de la India y Afganistán, donde los veranos suelen ser calurosos y luminosos, y los inviernos fríos y oscuros. De este modo, se han adaptado para madurar y florecer completamente cuando llega el frío del invierno, y dependen en gran medida del cambio drástico en la duración del día para inducir la floración.

Variedades Sativa y Ruderalis

El cannabis con predominancia “sativa” o “ruderalis” florece según unas reglas un tanto diferentes. Las ruderalis adaptadas al frío florecen de forma automática, en respuesta a un conjunto de factores desencadenantes genéticos que son activados en función de la madurez de la planta, en lugar del fotoperiodo (horas de luz del día). Las sativas tropicales también pueden florecer de forma automática, aunque los mecanismos genéticos subyacentes a este fenómeno son complejos y aún no se entienden completamente.

En el caso de ruderalis, las plantas cuentan con menos tiempo para completar su ciclo de vida, ya que las temperaturas y la intensidad de la luz son, sencillamente, demasiado bajas para la supervivencia a lo largo de gran parte del año. Deben crecer y florecer rápidamente en el transcurso de una temporada (finales de primavera/verano). Por lo tanto, depender del cambio estacional para que la floración se desencadene no funciona como estrategia evolutiva. Las plantas más “adecuadas” son las que pueden florecer automáticamente y producir semillas antes de morir cuando comienza el frío del otoño en el norte, y durante milenios se han establecido en este tipo de entornos.

Con las sativas tropicales, la falta de variación climática significa que la planta puede cultivarse durante casi todo el año, y los factores desencadenantes ambientales, tales como los cambios en el fotoperiodo son mucho menos drásticos, aunque sí se producen y contribuyen a que el cannabis mantenga un ciclo de vida más o menos anual en este tipo de entornos. Por lo tanto, las sativas en su hábitat natural tienen muchos meses para vegetar tranquilamente antes de la floración, que cuando se produce, en parte depende de las señales ambientales y en parte de la madurez de la planta.

La floración de plantas de cannabis en interior

Si se cultiva en interior, la floración generalmente se puede controlar con mucha precisión, simplemente cambiando el régimen de iluminación. Los cultivadores de cannabis de interior suelen proporcionar a sus plantas unas 18-24 horas de luz al día durante el periodo de crecimiento vegetativo, y bajan hasta 12 horas para desencadenar la floración. Algunos cultivadores aumentarán gradualmente las horas de oscuridad durante un período de 2-3 semanas para simular mejor el ciclo al aire libre.

Ciertas variedades florecen sin estímulo externo

Algunos cultivadores incluso proporcionan a las plantas un total de 24-48 horas de oscuridad sin interrupción con el fin de inducir la floración, antes de comenzar el ciclo de 12/12. Se cree que esto ayuda a alcanzar una rápida transición a la floración, ya que se cree que la acumulación de florígeno (“la hormona de la flor”) se produce en su mayoría por la noche. Como es el caso de los cuentos populares, ampliamente aceptados, y contados por tantos cultivadores, esto parece tener poca base científica. Sin embargo, se han realizado estudios sobre los períodos oscuros inductivos de hasta 16 horas para las plantas de día corto, y no se han descubierto efectos adversos.

La floración de plantas sativa y ruderalis en interior

Si se cultivan variedades con dominancia ruderalis en interior, las plantas pueden mantenerse en un ciclo de luz constante de 18 a 24 horas luz del día a lo largo de su ciclo de crecimiento, y empezarán a florecer una vez que la planta alcance alrededor de 50 cm de altura (algunas “súper automáticas” pueden llegar a medir 90-100 cm).

Normalmente la estación dicta  cuando florece una planta de cannabis

Si se cultivan variedades con dominancia sativa, los cultivadores por lo general se ciñen al sistema 18/6 y 12/12, y a veces proporcionarán a las plantas sólo 10 horas de luz y hasta 14 horas de oscuridad diarias. Algunos informes anecdóticos sugieren que las horas de oscuridad extra aumentan la velocidad de la floración y reducen el tiempo total de la floración. Si se opta por un ciclo de 10/14, puede ser aconsejable comenzar la floración en 12/12 y reducir a 10/14 durante un período de aproximadamente un mes.

También es posible ceñirse a un ciclo de 12/12 (o aproximadamente) durante la duración del ciclo de vida de la planta. Normalmente, las sativas florecerán bajo este régimen después de 3-4 meses de crecimiento vegetativo. Sin embargo, proporcionar alrededor de 18 horas de luz durante el período vegetativo puede aumentar la tasa de crecimiento de la planta y acelerar su maduración, y las plantas pueden entonces estar listas para florecer antes, cuando la iluminación se cambia a 12 o más horas de oscuridad.

Temperatura y humedad durante la floración

Cuando las plantas de cannabis se encuentran en la etapa de crecimiento vegetativo, por lo general, pueden tolerar temperaturas más altas que en la etapa de floración. Mientras que en el crecimiento vegetativo, mantener una temperatura diurna de entre 24-32° C (75,2-89,6° F) se considera óptimo. Lo ideal es que, durante el periodo de floración, las plantas no sean sometidas a temperaturas superiores a 28° C (82,4° F), aunque algunas variedades puedan tolerar temperaturas más altas, como aquellas cuyo linaje procede de los trópicos.

Las condiciones ambientales son cruciales para un cultivo exitoso

La diferencia entre las temperaturas diurnas y nocturnas también entra en juego durante la floración. Se cree que una mayor diferencia es beneficiosa para inducir la floración, ya que imita los días todavía calurosos pero las noches significativamente más frías que generalmente caracterizan la llegada del otoño. La diferencia óptima se cree que es de 8-10° C (14,4-18° F). Así, si se mantienen las plantas a 28° C (82,4° F) durante el día, la temperatura debe ser de 18-20° C (64,4-68° F) por la noche.

La humedad debe reducirse ligeramente durante la floración, sobre todo durante las últimas etapas. A medida que las flores se vuelven más densas, también se vuelven más susceptibles al crecimiento de moho. En el período vegetativo, la humedad debe mantenerse en alrededor del 60-70%, y en el período de floración debe reducirse al 40-50%. Una vez más, las variedades tropicales que cuentan con estructuras de flores aireadas y ligeras suelen poder tolerar un nivel mucho más alto de humedad durante la floración, de hasta el 70%.

Por lo general, se aconseja regar poco y con frecuencia durante la floración. Si a la planta se le administra más agua del que su sistema de raíces puede utilizar de inmediato, el medio de cultivo se quedará húmedo y aumentará la tasa de evaporación. Por lo tanto, controlar las tomas de agua ayuda a controlar la humedad, así como a evitar otros problemas, tales como pythium (pudrición de la raíz) y botrytis (moho gris). Sin embargo, esto depende del medio utilizado, ya que algunos medios son mejores para retener la humedad que otros, y se pueden regar con menos frecuencia pero con cantidades de agua mayores.

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